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SEGURIDAD

Baleares, en el centro de la inmigración ilegal

Las mafias han cambiado su forma de operar y ahora usan lanchas rápidas con pocas personas a bordo en la ruta marítima entre Argelia y España. En lo que llevamos de año, Policía y Guardia Civil han interceptado en aguas de Baleares un total de 26 embarcaciones con 316 inmigrantes a bordo.
Julio González

Las Islas Baleares se han convertido en un punto caliente para las mafias que trafican con personas. La ruta migratoria entre Argelia y España se ha intensificado en este 2020 y marca un cambio de tendencia.


Astilleros Llompart

Los traficantes han cambiado también su «modus operandi» y si antes metían a cientos de inmigrantes en viejos pesqueros de madera, ahora utilizan lanchas rápidas usadas con pocas personas a bordo. Además, organizan varias salidas simultáneas para sobrepasar la capacidad de las autoridades argelinas que siempre han perseguido con contundencia a los inmigrantes que usan su territorio para intentar alcanzar Europa.

El ejemplo más claro de esas salidas «en tromba» se pudo comprobar el primer fin de semana del mes de agosto. En menos de 48 horas llegaron a Baleares ocho pateras con 90 personas a bordo. En lo que llevamos de año, Policía y Guardia Civil han interceptado un total de 26 embarcaciones con 316 migrantes a bordo, unas cifras que, según la Delegación del Gobierno en las Islas, son similares a las registradas en 2019.

Con todo, las Islas Baleares se consideran más un lugar de paso que el destino final, que suele ser Francia, la antigua metrópoli y un país que alberga a cerca de cuatro millones de emigrantes provenientes de Argelia.

Desde la entrada en vigor del estado de alarma y posteriormente con la denominada «nueva normalidad», todos los inmigrantes detenidos por las autoridades han sido sometidos a un protocolo de atención sanitaria que incluye una prueba PCR para descartar que estén infectados por coronavirus. Hasta la fecha han dado positivo por coronavirus dos inmigrantes llegados en una patera a las costas de Mallorca y otro que se interceptó en aguas de Formentera.



REFUERZO



Para intentar reforzar la vigilancia en el control de la inmigración irregular, la Guardia Civil cuenta con el patrullero oceánico Río Segura que llegó el pasado 4 de mayo a aguas de Ibiza y Formentera para desarrollar «las funciones que tiene encomendadas conforme a la Ley Orgánica 2/1986 de 13/03 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, ejerciendo  el control de las aguas marítimas españolas hasta el límite exterior del mar territorial determinado en la legislación vigente y, excepcionalmente, fuera del mar territorial, de acuerdo con lo que se establece en los tratados internacionales», según informa una nota de la Comandancia de Palma.

El Río Segura, con base en las Palmas de Gran Canaria, fue entregado a la Guardia Civil el 9 de diciembre de 2010 por parte de Astilleros Gondán S.A., equipado con los medios necesarios para el desarrollo de sus funciones entre las que se encuentran la lucha contra el tráfico de drogas y la inmigración irregular. 

Ha participado en numerosas misiones de rescate y de control de inmigración con interceptación de embarcaciones en alta mar (Mediterráneo occidental), TRITÓN (Mediterráneo central) y HERA (costas de Mauritania y Senegal), etc. son algunas de ellas, así como actividades conjuntas con otros países, colaborando con Mauritania, Senegal, Guinea Bissau y Cabo Verde en la realización de patrullas marítimas conjuntas y de formación de policías marítimas de esos estados.