PUERTOS

RECURSO

El consejo de la APB aprobó el concurso del Molinar con una documentación incompleta

El certamen que supone la muerte del antiguo club marítimo fue acordado el 30 de junio y el expediente técnico no se concluyó hasta el mes siguiente.
JOSÉ LUIS MIRÓ

El consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) aprobó los pliegos del concurso de las instalaciones del antiguo Club Marítimo Molinar de Levante (CMML) sin disponer de la documentación completa del expediente. La anomalía ha sido detectada por los servicios jurídicos del CMML, que ha presentado un recurso de reposición contra el acuerdo del órgano portuario y ha pedido que sea éste –y no el presidente, a pesar de tener delegada esta función– quien lo  resuelva, dada la “entidad y relevancia del asunto”.


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Las alegaciones del Club Marítimo constatan que el concurso fue aprobado, con el voto unánime del consejo, el 30 de junio y que, sin embargo, parte de la documentación técnica está fechada en el mes de julio. En  concreto se ha detectado una adenda relativa nada menos que a la habilitación del edificio en la dársena del puerto deportivo donde se ubicará el futuro restaurante. 



Los abogados del CMML consideran que el procedimiento es nulo por este y otros motivos, entre ellos el fraccionamiento irregular del proyecto y la dudosa legalidad de la cesión que la APB quiere hacer de parte del puerto (fuera de concurso) a la Federación Balear de Vela (FBV), una maniobra política con la que el anterior presidente, Juan Gual, apartado oficialmente del cargo el pasado 27 de agosto, pretendió aislar al Club Marítimo y dejarlo sin el apoyo de sus aliados naturales: los demás clubes náuticos y el ente regulador del deporte de la vela en las Islas. El argumento jurídico sobre este particular es que la utilización de la normativa portuaria para el otorgamiento de una cesión directa es ilegal.



En cuanto al fraccionamiento de la concesión, el CMML aduce que la APB excluyó el edificio social del proyecto de reforma del puerto y ahora, sin embargo, lo licita en lo que, a su juicio, es un claro “fraude de ley” que denota la intención de “acelerar el procedimiento de adjudicación y de inicio de las obras”, con lo que se habría evitado una posible intervención del Tribunal de Recursos Contractuales.



En el recurso de reposición también se hace mención a la ausencia del famoso proyecto social y cultural abanderado por Juan Gual y a que las bases no mención por ningún lado la obligación legal que el eventual ganador del certamen tiene de pagar los gastos en los que ha incurrido el Marítimo del Molinar por el proyecto que fue instado a presentar y al que ni siquiera se ha dado respuesta.