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ECONOMÍA

El turismo de cruceros cae un 90% en el puerto de Palma

De los 1,7 millones de cruceristas que visitaron la ciudad en los primeros nueve meses del año 2019 se ha pasado a apenas 150.000 en 2020. La actividad podría volver en el mes de octubre
Julio González

La crisis del Covid-19 ha provocado pérdidas millonarias tanto en las compañías navieras como en los negocios locales que trabajan con este tipo de turistas. En lo que va de año tan sólo han llegado al puerto de Palma 39 cruceros, mientras que el año pasado las escalas acumuladas en septiembre eran superiores a las 450 embarcaciones.


Port Calanova

La cifra de turistas también ha caído en picado. De los 1,7 millones de cruceristas que visitaron Palma en los primeros nueve meses del año 2019 se ha pasado a apenas 150.000 en 2020, un espectacular descenso que también hará mella en las cuentas de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB).



Según un estudio realizado por la Autoritat Portuària de Balears (APB) en 2015, con la Universitat de les Illes Balears y la Cámara de Comercio, el impacto económico de la actividad de cruceros en la ciudad de Palma era de 224 millones de euros.



La patronal Cruise Lines International Assotiation (CLIA) destaca la importancia de la actividad de los cruceros en los puertos españoles para poder sostener el liderazgo en la recepción de turistas 'vía crucero' del que goza el país a nivel europeo, solo por detrás de Italia.



Retorno a la actividad



Las compañías de cruceros turísticos retoman poco a poco la actividad y entre sus planes estratégicos tienen previsto incluir al puerto de Palma como una de sus escalas en el Mediterráneo a partir de mediados del próximo mes.



Si se cumplen las previsiones, el 12 de octubre zarpará el Costa Smeralda, el primer barco de la compañía propulsado por Gas Natural Licuado, desde el puerto de Barcelona  y realizará paradas en Palma, Palermo, Roma, Savona y Marsella.



Será la primera escala en Mallorca de un crucero turístico desde que el 12 de marzo, ya en plena pandemia, el buque MSC Grandiosa desembarcara a 3.000 pasajeros en Palma. En total habrán sido siete meses, además en temporada alta, sin recibir un crucero.



El Mein Schiff 1 y el Mein Schiff 2, de la compañía Tui,  fueron los primeros grandes barcos en operar tras la emergencia sanitaria del coronavirus. Lo hicieron en julio desde Kiel y Hamburgo respectivamente y con itinerarios por el norte de Europa.



Al mes siguiente se sumaron las compañías Hapag-Lloyd y AIDA también con viajes con salida y llegada en puertos alemanes y con cruceros sin escalas que no permitían en desembarco de pasajeros.



Las navieras italianas MSC y Costa Cruceros también han retomado sus operaciones con viajes por Italia y Grecia y, a partir del el próximo mes, han programado itinerarios que también recalarán en los puertos españoles de Palma de Mallorca y Barcelona.