La transición energética del sector no tendrá un único vencedor. El futuro pertenece a quienes sepan integrar diseño, vela, propulsión híbrida, nuevos combustibles y gestión inteligente de la energía.
Los armadores se muestran remisos a renovar sus buques mientras no se aclara qué motorización será más viable y sostenible en el transporte de mercancías