La empresa DECOIN no presentó certificado de solvencia ni contempló la subrogación del personal de Formentera Mar en su estudio financiero. Puertos presionó al concesionario saliente para que entregara la instalación libre de cargas laborales.
El tribunal falla en un caso idéntico que los contratos de servicios se han transformado en concesiones. La sentencia es una enmienda a la tesis de la Abogacía del Estado que amenazaba el futuro del Náutico de Palma.