El aumento de las matriculaciones y el liderazgo en el chárter refuerzan el peso de la economía azul, aunque el acceso a la náutica sigue siendo uno de los grandes retos.
España, y por ende el sector náutico de Baleares, tiene una enfermedad endémica: el bajo porcentaje de población joven verdaderamente formada y cualificada para impulsar el tejido industrial de nuestro país.