Emite una instrucción por la que los concesionarios no pueden oponerse a aceptar naves en apuros o que hayan sufrido algún incidente “salvo en casos excepcionales donde exista una justificación válida”
El wally Tilakkhana, un barco de 24 metros con un valor de millón y medio de euros, sufre un incendio y acaba a 40 metros de profundidad cerca de la bocana del puerto
Luis Aceituno caminaba por la playa y se encontró con un flotador del pesquero Paquito II. En su mente se empezó a fraguar entonces la plataforma tecnológica que combina drones e inteligencia artificial para mejorar la respuesta ante los accidentes marítimos.