MENSAJES EN BOTELLAS

OSCAR SICHES

Navego desde los 6 años. Soy graduado del Liceo Naval en Argentina. Participé en cuantiosas regatas locales y algunas internacionales, y entre los 18 y los 29 años instalé circuitos eléctricos, reparé motores y monté neveras y congeladores en yates. Conozco bien el Mediterraneo. Fui gerente técnico de Sunseeker Alemania en Port Adriano hasta el 2000. En 2001 comenzó mi etapa de puertos deportivos como socio gerente del Pantalán del Mediterraneo y luego, en 2011, el Moll Vell.

Mujeres y náutica

En el Paraíso, Dios mostraba esa fruición de crear normas y reglas para todo, como futuramente haría España. Plantó a los dos tortolitos en el Jardín del Edén y les prohibió tocar las manzanas.  La serpiente, que vestía de morado, convenció a la primera mujer que daba igual, que en España el incumplir sería cosa de todos los días, algo anecdótico.  El resto es bien conocido, Dios se lo tomó en serio y Adán y Eva se transformaron en los primeros candidatos a ser okupas.

Fue también el comienzo de la mala fama de la mujer, a la que siempre cargaron con la culpa de haber perdido el Paraíso.  Se la asoció con el pecado y se la relegó a parir, cocinar y llevar la casa, y si era en silencio, mejor. Sólo durante el siglo XX se les reconocieron derechos como conducir o votar. En todos los órdenes han destacado mujeres poco reconocidas: científicas, deportistas, políticas (de las buenas), escritoras, periodistas, las hubo y las hay. El reconocimiento crece, aunque el recelo todavía está allí, latente pero despierto.

En los últimos 40 años, la mujer (no las niñas, que ya navegaban desde hacía un tiempo) llegó a la náutica mayor con ímpetu. Por un par de nombres que nos suenan conocidos (Ellen Mc Arthur, Florence Arthaud, Theresa Zabell) hay decenas en podios olímpicos, circunnavegantes solitarias, y ejemplos de tesón y par de huevos (los latinos medimos la destreza y valentía con los huevos) que desafían la anatomía tradicional.

Británicas, francesas, australianas, neozelandesas, americanas y hasta una polaca, Krystyna Chojnowska-Liskiewicz, que fue la primera femea que con 40 tacos dio en 1978 la vuelta al mundo en solitario en un velerito de 9,5 metros.  Fueron las precursoras de las que como tripulantes profesionales llegaron a los yates a limpiar, ordenar y unas pocas a cocinar. Estas recién llegadas se adaptaron e integraron y tomando responsabilidades mayores en embarcaciones cada vez mas grandes, navegaron miles de millas, hicieron cursos y decidieron que esa sería su carrera, pese a que la náutica no era considerada un trabajo serio, y menos para una mujer. En los 80, haciendo charter en Grecia y el Caribe, los clientes nos preguntaban a mi mujer y a mí “a que nos dedicábamos en la vida real”.

Hoy son tripulantes de la gran mayoría de los yates a partir de 25metros. Cubren puestos de azafatas y chefs de cocina como antaño, pero también de mayordomo, primer oficial o capitán.  Hay asociaciones de tripulantes femeninas muy bien organizadas. Ada, mi mujer, navegó 10 años conmigo en los 80 y 90, y fué una tripulante formidable. 

La mujer tiene cualidades propias que el hombre conoce pero se le hace cuesta arriba poner en práctica.  Ellas desarrollan muy rápido y muy profundamente la lealtad, la dedicación, el orden, la responsabilidad, la compasión. Son excelentes discípulas y poseen un sexto sentido al que hay que prestarle atención.

Conozco unas cuantas a las que admiro, y bajo cuyas órdenes no tendría ningún problema en trabajar, ya que están a la altura del que más. Con Mónica me iría de tripulante sin pensarlo a negociar el canal de Menorca o Bonifacio con Mistral, yo vomitando y ella riendo, seguro. Con Nerea, treintañera amiga de mi hija, me embarcaría en su queche “Alcatraz” para compartir cualquier aventura marina. Destacan como agentes de charter, son excelentes gestoras de puertos, directoras de empresas náuticas, presidentas de asociaciones, y la lista sigue...

Chicos: paremos con la tontería, olvidemos la manzana y sus consecuencias. Este recelo que todavía está allí, latente, nos hace retrógrados.

El jefe Yoruba

Se le mostró el plano de la instalación y moviendo su cabeza de lado a lado dio instrucciones para que el WC de su cabina y el de la de sus hijas fuera conectado a un depósito privado

Las boyas

Hay sistemas de amarrar líneas de fondeo que prescinden del hormigón y son inocuos para el medio marino. ¿Lo saben nuestros políticos?

Innovación y burocracia

"De repente, decenas de toneladas de basura de un crucero eran lo mismo que 20 bolsas de residuos urbanos"

Pasado y presente de las delaciones

El cartelito de Medio Ambiente es la adaptación perfecta de las prácticas medieval-modernas para despertar el morbo de la masa y hacer que nos matemos los unos a los otros

Sobrasada y caviar

Era muy difícil superar el nivel de riqueza y lujo del que participábamos y, sin embargo, lo que más apreciaban nuestros invitados eran el trato, lo singular y lo auténtico. Se habían subido a un yate para disfrutar del mar y de la mutua compañía mientras celebraban un negocio.

Salón náutico: toda Europa nos está mirando

Y dependiendo de cómo nos vaya se adoptarán medidas que afecten a otras ferias y a la industria náutica