MENSAJES EN BOTELLAS

OSCAR SICHES

Navego desde los 6 años. Soy graduado del Liceo Naval en Argentina. Participé en cuantiosas regatas locales y algunas internacionales, y entre los 18 y los 29 años instalé circuitos eléctricos, reparé motores y monté neveras y congeladores en yates. Conozco bien el Mediterraneo. Fui gerente técnico de Sunseeker Alemania en Port Adriano hasta el 2000. En 2001 comenzó mi etapa de puertos deportivos como socio gerente del Pantalán del Mediterraneo y luego, en 2011, el Moll Vell.

Quid pro quo

Somos maestros en evitar las obligaciones, sin darnos cuenta de que sólo si las cumplimos son posibles, como contrapartida, los derechos que tanto llevamos en la boca

Cuando José Luis Miró, padrino literario y mentor, publicó su artículo «La Tormenta Perfecta», me puse a pensar cuántas veces habíamos pasado por lo mismo, ignorando las señales que indicaban que nos íbamos a dar una hostia. El ser humano se siente muchas veces invencible, y adopta lugares comunes como «esto no es nada, están exagerando», o «no es para tanto».

Llega entonces ese momento cuando la alarma suena y la bombilla roja destella, y se genera ese sudor frío en la espalda: «Joder, esto se pone chungo en serio, nunca me lo hubiera imaginado». No era cuestión de imaginar, era cuestión de analizar y prever, y de dejar de pensar que alguien, asociación o gobierno lo iba a resolver por nosotros. 

No nos gusta asumir obligaciones, somos maestros en evitarlas sin darnos cuenta de que sólo cumpliendo obligaciones son posibles, como contrapartida, los derechos que tanto llevamos en la boca. La factura ya se deja sentir indiferente, cruel e inmisericorde como sólo pueden serlo los números: caen fuertemente las matriculaciones de yates en España. 

¿No era de esperar que con la invasión de Ucrania la gente se lo pensara mucho antes de invertir sus ahorros en ocio? ¿Fuimos lo suficientemente precavidos para crear un «plan B»? Informan que el chárter náutico tendrá una buena temporada y el gobierno en vez de apoyar algo que funciona y da beneficios a la economía de las islas y la sociedad sin malograr el medioambiente (cumpliendo con las tres patas de la sostenibilidad) mira hacia otro lado y sigue castigando a la náutica de recreo, por omisión pasando de ella y activamente con las normativas de efecto populista. 

Por ejemplo, Ports IB tarda tres años para regular los campos de boyas, saca pliegos con abundantes errores, fija precios mucho más allá que el coste porque si no, nadie se interesaría por la concesión, y rechaza la ayuda gratuita de un experto internacional. La inflación se dispara igual que ha hecho cada vez que hay un conflicto armado o social, provocando invariablemente la subida de combustibles. Madrid echa la culpa del precio de la luz a la guerra en Ucrania, cuando en todo el año pasado, ya con el precio desbocado, no ha hecho nada para contenerlo. 

Todo el mundo quiere cubrirse por lo que pueda pasar y adivinen lo que sigue: nadie está dispuesto a querer dar el ejemplo y cortar la tendencia al alza de los precios. La bola de nieve inflacionaria crece sin parar. No estoy inventándome nada pues en Buenos Aires de los años 70 del siglo pasado viví, durante casi un año, con un 1300% de inflación. No soy economista pero ese año hice virguerías para llegar a fin de mes, y eso crea experiencia. 

Ahora, sin planearlo, estoy mucho mejor preparado para el golpe. El crecimiento demográfico en España es del 1,3 (los hijos promedio de cada familia). Con eso no puede mantenerse el estado de bienestar que todo gobernante predica.  El día que eso caiga a menos de uno estarán jodidos los que nazcan, los que curran y los que se jubilan. Y seguimos yendo cada uno por su lado, sin terminar de analizar, de prever y de unirnos. Las pequeñas empresas náuticas que ofrecen motorización eléctrica se encuentran con un muro burocrático mientras el gobierno les felicita y les promete el oro y el moro (el oro resultó plomo amarillo y el moro, de Marsella), y se encuentran que para una instalación de 15.000 euros en un llaüt hacen falta 5.000 euros más de burocracia. Todos lo tenemos más claro que el otro y queremos imponer por cojones nuestras ideas aplicando una vanidad destructiva. 

Incongruencias

Suspender la construcción de nuevos puertos deportivos no me parece mal, aunque sería muchísimo más acertado planificarla utilizando los conocimientos de nautas, ingenierías y expertos en sostenibilidad.

El primo del aduanero

"No era alto, pero el descuido en el uniforme, su gran barriga y esa mirada desde detrás de la papada mal afeitada, imponía respeto a sus inmediatas decisiones y cómo nos afectarían..."

Perdiendo calidad

Un varadero donde cantidad de pequeñas empresas hormigueen alrededor de un yate de gran eslora es un modelo que no funciona

Una agonía evitable

Francesc Antich es un Quijote político-administrativo que se deja llevar por el miedo de su falta de conocimiento y no se detiene a pensar en las consecuencias de sus acciones

Miquel, el patriarca

Coincidí con Miquel Suñer en varias reuniones, y en una donde me había expresado vehementemente, se me acerca y me suelta: «Oscar, eres buena persona, pero el buen mallorquín escucha y no abre la boca»

Nirvana de molusco

Pep tiene a mano una grúa de madera con una cuerda de mejillones y otra de ostras. Los alza, nos muestra, nos hace tocar. A mí ya me parece estar con Cousteau.

Morir por la boca

El conseller Mir dice que Baleares es el único lugar en el mundo donde hay planes de protección de la Posidonia:  será en su mundo pequeño.

Navegando el Camino de Santiago

Una experiencia muy recomendable para conocer Galicia desde el mar y disfrutar de sus encantadoras costas y del calor de sus gentes. Los gallegos te tiran su alma por la cabeza.